(imagen de portada obtenida de trabajo de Musso, J. A., & Banco, S. (2019). https://ediciones.ucse.edu.ar/index.php/nuevaspropuestas/article/view/10)
A veces la posibilidad aparece de golpe: un productor recibe una consulta desde otro país, una pyme encuentra una máquina que le permitiría aumentar su capacidad de trabajo o un emprendimiento empieza a vender lo suficiente como para preguntarse si podría llegar a otros mercados.
La primera reacción suele ser buscar precios, hablar con un proveedor o calcular cuánto entraría en un camión. Pero una operación de comercio exterior comienza bastante antes de que la mercadería llegue a una ruta, un aeropuerto o un puerto.
Comienza cuando alguien se pregunta si la operación es realmente posible.
¿Qué requisitos tiene el producto? ¿Cómo se va a cobrar o pagar? ¿Quién se hace cargo del transporte? ¿Qué impuestos intervienen? ¿Hace falta una autorización sanitaria? ¿Conviene exportar directamente o trabajar con otra empresa? ¿Qué ocurre si la mercadería llega tarde, es rechazada o no cumple con lo acordado?
Son preguntas legales, contables, impositivas, comerciales y logísticas. Y conviene responderlas antes de comprometer dinero.
Santiago del Estero ya exporta al mundo
Aunque la provincia no tenga salida directa al mar, Santiago del Estero no está aislada del comercio internacional.
Según el informe sobre el origen provincial de las exportaciones publicado por el INDEC, durante 2025 la provincia exportó bienes por 796 millones de dólares, un 25,4% más que el año anterior. Los productos primarios representaron el 91,8% del valor exportado. China fue el principal destino, con operaciones por 348 millones de dólares, seguida por los países de la ASEAN. Los cereales ocuparon un lugar central, mientras que las semillas y frutos oleaginosos tuvieron un crecimiento importante dentro de la composición exportadora provincial.
El informe completo puede consultarse aquí:
https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/opex_03_26929F77A2CA.pdf
Esos números ayudan a dimensionar algo que muchas veces pasa desapercibido. Una parte de lo que se produce en campos, plantas industriales y establecimientos santiagueños termina recorriendo miles de kilómetros hasta llegar a compradores de Asia, América Latina, Europa, África o Medio Oriente.
Un ejemplo reciente es la alfalfa. Durante 2025, el SENASA certificó la exportación de 4.548 toneladas producidas en Santiago del Estero. La mercadería tuvo como destinos Brasil, China, Emiratos Árabes Unidos y Vietnam. No fue solamente una venta entre privados: para que esos productos pudieran ingresar a los países compradores fue necesario acreditar su condición sanitaria mediante certificados fitosanitarios.
La nota oficial puede leerse completa en:
https://www.argentina.gob.ar/noticias/crecieron-un-70-las-exportaciones-de-alfalfa-desde-la-provincia-de-santiago-del-estero
Este caso permite entender por qué exportar no consiste solamente en encontrar un comprador. La calidad del producto, su humedad, el embalaje, la trazabilidad, el tratamiento sanitario, las condiciones de almacenamiento y los requisitos del país de destino forman parte de una misma operación.
Un mapa para pensar a Santiago del Estero fuera de sus fronteras
Hay un antecedente académico muy interesante para comprender esta relación entre la provincia y el mundo.
En 2019, José Antonio Musso y Sebastián Banco publicaron en la revista Nuevas Propuestas de la Universidad Católica de Santiago del Estero el artículo “Integración Regional y Entes Subnacionales. Santiago del Estero en ATACALAR y ZICOSUR”.
El trabajo reconstruye la participación de Santiago del Estero en espacios regionales como ZICOSUR y ATACALAR y analiza de qué manera una provincia puede proyectarse internacionalmente, relacionarse con otras regiones y acompañar a sus sectores productivos, aun cuando la política exterior nacional continúe siendo una competencia del Estado federal.
El artículo puede consultarse en:
https://ediciones.ucse.edu.ar/index.php/nuevaspropuestas/article/view/10
Y el PDF completo está disponible en:
https://ediciones.ucse.edu.ar/index.php/nuevaspropuestas/article/download/10/8/15
Hacia el final del trabajo aparece la infografía “De Santiago del Estero hacia el mundo”, construida a partir de información de la Aduana de Santiago del Estero difundida originalmente por El Liberal en 2014. El mapa muestra distintos destinos alcanzados por la producción provincial.
No debe tomarse como una fotografía actual de las exportaciones —los mercados, productos y volúmenes cambian con el tiempo—, pero sigue siendo valioso porque permite visualizar algo que las estadísticas a veces esconden: la distancia entre Santiago del Estero y un comprador extranjero puede ser enorme, pero existe una red de rutas, instituciones, contratos, operadores y acuerdos que vuelve posible esa conexión.
Musso y Banco también analizan la participación provincial en ATACALAR, un espacio que busca fortalecer la integración entre provincias argentinas y la Región de Atacama, en Chile. Dentro de esa discusión aparece la posibilidad de consolidar corredores que comuniquen el interior argentino con los puertos del Pacífico y, desde allí, con mercados asiáticos.
La integración regional no reemplaza el trabajo concreto de una empresa, pero crea vínculos, infraestructura y ámbitos institucionales que pueden facilitar nuevas oportunidades.
¿Por dónde sale un producto santiagueño?
No hay una sola respuesta. Depende de lo que se exporte, de la cantidad, del destino, del plazo de entrega y del tipo de transporte que pueda soportar la mercadería.
Para los cereales y otras cargas a granel, los puertos del Gran Rosario ocupan un lugar especialmente importante. La conexión entre el norte argentino y esas terminales se realiza tanto por rutas como mediante el sistema ferroviario del Belgrano Cargas.
En los últimos años se renovaron tramos ferroviarios en Salta, Tucumán, Chaco, Santiago del Estero y Santa Fe con el objetivo de mejorar la llegada de las producciones del NOA a los puertos exportadores ubicados sobre el Paraná. Un informe oficial de 2019 describía al Belgrano Cargas como el ferrocarril que une al noroeste argentino con los puertos del Gran Rosario.
Puede consultarse en:
https://www.argentina.gob.ar/noticias/el-belgrano-cargas-tiene-900-kilometros-de-vias-nuevas-0
Y sobre las obras realizadas específicamente en Santiago del Estero:
https://www.argentina.gob.ar/noticias/santiago-del-estero-ya-cuenta-con-131-km-de-nuevas-vias-de-tren
Pero que exista una vía ferroviaria o una ruta hacia un puerto no significa que cualquier productor pueda cargar inmediatamente su mercadería. Hay que averiguar dónde puede realizarse la carga, qué volúmenes mínimos exige el operador, cómo se llega hasta la terminal, cuánto cuesta almacenar el producto y qué frecuencia tiene el servicio.
En otros casos, sobre todo cuando se exportan productos fraccionados, manufacturas, alimentos procesados o mercadería en contenedores, puede ser necesario llevar la carga hasta depósitos fiscales o terminales ubicadas en Rosario, Buenos Aires u otros centros logísticos.
Allí aparecen costos que no siempre se consideran al comienzo: el transporte desde Santiago del Estero, el ingreso y permanencia en depósitos, la consolidación del contenedor, la contratación de una naviera, el seguro, los controles, el embalaje y los gastos portuarios. Por eso el puerto más cercano no siempre es el más conveniente.
Qué significa el calado de un barco y por qué importa
Cuando se habla de puertos suele aparecer la palabra calado.
El calado es la distancia entre la superficie del agua y la parte más profunda del casco de un buque. Cuanto mayor es la profundidad disponible, más carga puede transportar un barco, dentro de sus límites técnicos y de seguridad.
Esto influye en los costos. Un buque que puede salir con mayor cantidad de mercadería distribuye el valor del viaje entre más toneladas. En cambio, si no puede completar su carga por restricciones de profundidad, puede necesitar cargar una parte en otro puerto o realizar operaciones adicionales.
Puerto Quequén, por ejemplo, ha informado operaciones con buques que salieron con más de 44 pies de calado, aproximadamente 13,5 metros. En una de ellas, un buque transportó más de 82.000 toneladas de trigo con destino a Indonesia.
La información está publicada en:
https://puertoquequen.com/doble-record-de-tonelaje-y-calado-de-salida-en-puerto-quequen/
Eso no quiere decir que una empresa santiagueña deba enviar necesariamente su producción hasta Quequén. La distancia terrestre podría volver la operación poco conveniente. El ejemplo sirve para mostrar por qué el análisis logístico no puede reducirse a mirar qué puerto parece más cercano: también importan la profundidad, el tipo de carga, la frecuencia de los buques, la disponibilidad de contenedores y el destino final.
También se puede exportar por avión
El transporte aéreo suele reservarse para mercaderías de alto valor, bajo peso, urgentes, perecederas o que necesitan llegar rápidamente.
Santiago del Estero tiene un antecedente muy concreto. En diciembre de 2022 se realizó desde el aeropuerto Vicecomodoro Ángel de la Paz Aragonés un envío experimental de 900 kilos de carne premium refrigerada con destino a España. La operación requirió coordinación entre el productor, organismos sanitarios, autoridades aeroportuarias y la compañía aérea.
La noticia puede leerse en:
https://www.argentina.gob.ar/noticias/se-realizo-la-primera-exportacion-de-carne-en-la-historia-desde-santiago-del-estero-hacia
Es un caso interesante porque demuestra que una exportación aérea desde la provincia es posible. También muestra que no es una operación cotidiana ni automática. Hay que analizar la capacidad del aeropuerto, la cadena de frío, la frecuencia de los vuelos, las escalas, los controles sanitarios y el costo del flete.
No tendría sentido enviar grandes volúmenes de maíz por avión. En cambio, sí podría evaluarse para muestras comerciales, carne premium, productos tecnológicos, medicamentos, repuestos urgentes o determinadas producciones de alto valor.
Importar también exige mirar mucho más que el precio
Pensemos en una empresa de La Banda que encuentra una máquina en Brasil a un precio aparentemente conveniente.
La factura del proveedor es solamente una parte del costo. Antes de comprar habría que determinar cómo se clasifica la maquinaria en la nomenclatura aduanera, qué tributos paga, si necesita certificados, quién se hará cargo del transporte y qué ocurre si llega dañada o no cumple con las características prometidas.
También hay que revisar la moneda de pago, los costos bancarios, la garantía, la instalación, la disponibilidad de repuestos y la responsabilidad del proveedor extranjero.
Una máquina puede parecer barata cuando se mira el precio de fábrica y terminar siendo poco conveniente después de sumar transporte, seguro, impuestos, depósito, honorarios, instalación y adaptación técnica.
En ese punto, el contrato importa tanto como la mercadería.
Expresiones como “precio puesto en destino” o “entrega en puerto” pueden parecer claras en una conversación, pero no siempre significan lo mismo para las dos partes. Hay que precisar quién paga el transporte, quién contrata el seguro, dónde se considera entregado el producto y qué sucede ante una demora o un incumplimiento.
Los Incoterms ayudan a ordenar parte de esas responsabilidades, pero no reemplazan un contrato completo.
¿Hace falta convertirse en una gran exportadora?
No necesariamente.
Un productor puede vender su mercadería a una empresa exportadora que reúna volúmenes de distintos establecimientos. Un emprendimiento también puede comenzar con envíos pequeños, muestras comerciales o una primera operación piloto.
Para emprendedores y pymes existe el régimen Exporta Simple, que permite realizar determinadas exportaciones mediante operadores logísticos y sin necesidad de inscribirse previamente como exportador en el régimen general. La herramienta está pensada para empresas que están dando sus primeros pasos en el comercio exterior.
La información oficial está disponible en:
https://www.argentina.gob.ar/produccion/exportar/exportasimple
Que el procedimiento sea más sencillo no significa que pueda enviarse cualquier cosa sin controles. El producto puede necesitar autorizaciones, certificados sanitarios, rotulado especial o documentación solicitada por el comprador y por el país de destino.
A veces, después de analizar la operación, la conclusión puede ser que todavía no conviene exportar directamente. Quizás sea mejor trabajar primero con un intermediario, aumentar el volumen, mejorar el embalaje, obtener una certificación o realizar una prueba con una cantidad menor.
Decidir no avanzar todavía también puede ser el resultado de un buen asesoramiento.
¿Qué podemos hacer desde GCA?
En GCA Jurídico y Contable el trabajo puede comenzar con algo simple: recibir la inquietud y entender qué quiere hacer la empresa.
No es lo mismo una productora de alfalfa de Fernández que ya tiene un comprador en China que un emprendimiento de alimentos de Santiago Capital que quiere enviar sus primeros productos a Uruguay. Tampoco es igual importar una máquina desde Brasil que traer insumos desde Europa.
En una primera reunión necesitamos saber qué producto se quiere comprar o vender, en qué cantidad, desde qué lugar, hacia qué país y si ya existe una propuesta concreta.
A partir de esa información podemos revisar la situación jurídica y contable, detectar los principales riesgos y ayudar a ordenar la operación. Después se coordina el trabajo con quienes deben intervenir: despachantes de aduana, agentes de carga, transportistas, bancos, aseguradoras, organismos sanitarios o certificadores.
Nuestro trabajo no consiste en prometer que cualquier operación puede realizarse. Consiste en estudiar si tiene sentido, qué necesita y cuál sería la mejor forma de avanzar.
La propia provincia cuenta con un área de Comercio Exterior e Inversiones que trabaja en la promoción de la oferta exportable, la realización de misiones comerciales y el acompañamiento a empresas santiagueñas.
Puede consultarse información sobre la oferta exportable en:
https://www.casadesantiago.gob.ar/comercio-exterior-oferta-exportable
Y sobre misiones comerciales en:
https://www.casadesantiago.gob.ar/misiones-comerciales
También pueden realizarse consultas al área provincial de Promoción Comercial y Comercio Exterior. Los datos institucionales están disponibles en:
https://www.casadesantiago.gob.ar/contacto
Una operación internacional empieza mucho antes de la frontera
Santiago del Estero produce bienes que llegan a China, Brasil, Vietnam, Emiratos Árabes Unidos y muchos otros destinos. También tiene empresas que necesitan incorporar tecnología, maquinaria e insumos provenientes del exterior.
Las oportunidades existen. Pero entre encontrar un comprador o proveedor y concretar una operación hay un recorrido que debe organizarse.
Hay contratos, impuestos, certificaciones, transportes, seguros, bancos, organismos públicos y riesgos comerciales. Cuando esas partes se analizan por separado, es fácil dejar algo afuera. Cuando se las mira de manera integral, la empresa puede decidir con información más clara.
En GCA Jurídico y Contable acompañamos a empresas, productores y emprendimientos que están evaluando importar o exportar desde Santiago del Estero.
Puedes escribirnos contándonos qué producto querés comprar o vender, cuál sería el país de origen o destino y en qué etapa se encuentra la propuesta.
Importar o exportar también comienza con un buen diagnóstico jurídico y contable.
fuentes:
Musso, J. A., & Banco, S. (2019). Integración Regional y Entes Subnacionales. Santiago del Estero en ATACALAR y ZICOSUR. Revista Nuevas Propuestas, (53), 48–81. Recuperado a partir de https://ediciones.ucse.edu.ar/index.php/nuevaspropuestas/article/view/10


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